Txapulines al limón

miércoles, enero 25, 2006

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Tengo un día ajetreado. Durante esta mañana he de revisar dos artículos, ir a comer a casa y por la tarde he quedado con un alumno que quiere revisar las preguntas del examen que les pusimos el viernes pasado. A las 7 y media, llevaré a casa a algunos compañeros del trabajo y partiremos el pastel. Eso no me impide pasar por aquí y apuntar alguna que otra reflexión que pensaba hacer desde el día de año nuevo y que he dejado pasar.

Me enorgullece que alguien haya pensado en mí para revisar artículos que han de ir a un congreso. Se trata de leer y evaluar (esto es, poner nota, aprobar o suspender) artículos de gente que ha trabajado un montón de tiempo en ellos y que esperan una respuesta positiva para ir a Escocia, en este caso, a presentarnos al resto de la comunidad científica su trabajo. Es una gran responsabilidad y un compromiso. Por un lado si lo suspendes echas por tierra el trabajo del autor de meses, quizá años. Por otro, si lo apruebas y es un mal trabajo, devalúas la calidad del congreso y no permites que un mejor trabajo sea presentado. Con años de experiencia, revisar artículos es un plis plas. Cuando son los primeros, no hay con qué comparar. Y hay otro factor, y es que en ese mismo congreso está compitiendo uno de mis artículos, que quizá esté revisando otro pardillo como yo. Entonces aparece el diablillo en el hombro derecho y dice: "¡Cárgatelo! ¡Sí! ¡Oh! ¡Sí!". Y el ángel se ha ido de copas, pero claro, hay que intentar ser justo... Se supone que el viernes sabremos los resultados, ya os contaré si voy a Escocia en mayo.

Por cierto, la semana que viene me voy al Winter School of Computer Graphics en Plzen. Un día de éstos os cuento de qué va mi Reusing frames in camera animation, que es lo que voy a presentar.

Después del congreso he de ponerme en serio en la última parte de mi tesis, que básicamente trata de juntar mis tres últimas soluciones en una y presentarlo a cualquier lado. No tiene que ser difícil. Luego viene eso de escribir la tesis, el papeleo y leerla, algo que puede ser en junio, julio o septiembre, que ya se sabe que en agosto no trabaja nadie. El 30 de junio es el último día que cobro la beca y, aunque mi jefe me ha asegurado que me pagará algunos meses, por lo menos hasta que lea, después viene lo que yo llamo el abismo de después la tesis. No tengo ni idea de qué voy a hacer después, y eso crea ansiedad y palpitaciones, pero es un tema que dejo para más adelante.

Dicen que ayer fue el peor día del año. Lo explican aquí. Un tipo ha hecho una fórmula basándose en parámetros como el clima, la resaca de las deudas navideñas, los días que hace que no cobras y el fracaso de los New Year's resolutions. Por supuesto el tipo es británico, su fórmula no tendría ningún sentido si fuera brasileño (donde es verano) o chino (donde no celebran la Navidad). Supongo que el pobre hombre fue atracado, tuvo un accidente o fue violado un 24 de enero. Estoy de acuerdo con Chema que es una tontería, pero es algo curioso. Yo nací al día siguiente del peor día del último año de la dictadura franquista.

Para celebrarlo, y gracias a wanadoo, me he regalado un dominio y un espacio web. Voy a pasar un tiempo trasteando con ello, pero la idea es traspasar todas mis webs dispersas allí, y hacer un blog nuevo. Pero va para largo. De momento, me podéis encontrar aquí mismo.