Txapulines al limón

viernes, noviembre 25, 2005

El código da Vinci

He leído El Código da Vinci en (mi) tiempo récord de 11 días. Además de que engancha y se lee rápido, ha ayudado el que anteayer y ayer me quedara en casa por un resfriado. El libro me ha gustado bastante, y hay que reconocer que está hecho con la suficiente inteligencia y visión comercial como para ser el gran éxito de ventas que ha sido. La receta está clara, a una intriga policial clásica se le añaden suficientes dosis de conspiranoia y de polémica, y el éxito está asegurado. La estructura es de capítulos cortos, fáciles de leer en trayectos de metro o autobús, y al final de cada capítulo se introduce un acertijo, se adelanta algún aspecto de la trama, o deja a los personajes en situación límite (estos trucos de narrativa tienen el nombre de cliffhanger), algo que se resolverá dos o tres capítulos más delante y que de algún modo obligan a seguir leyendo para saber qué pasará. Vamos, que es un libro que se devora casi sin masticar.

Un resumen rápido: el conservador jefe del museo del Louvre es asesinado, pero en los pocos minutos que le quedan de agonía antes de morir, tendrá tiempo suficiente de dejar pistas, no sólo para hacer que se descubra a su asesino, sino para dejar en herencia un gran secreto. Los herederos serán Sophie, una criptóloga, y Robert Langdon, un académico experto en simbología religiosa, que durante todo el libro se pasarán resolviendo la entretenida gimkana que les propone el muerto. Por supuesto, les perseguirá la policía y parte del clero para complicarles la existencia.

Sin desvelar más allá de lo debido, a partir de aquí entro algo en la trama para sacar temas interesantes. Si eres de los pocos que no ha leído el libro y deseas mantenerte virgen, mejor no sigas.

Por supuesto el libro entra en terreno pantanoso y polémico cuando mete a la iglesia y dispara a bocajarro ciertas acusaciones, digamos graves, pero que quien más quien menos se cree, ha defendido, o ha oído defender. Hablando claro, que son una organización de poder centralizada, y cuyo poder se basa en unos cuantos cuentos para meter miedo a los niños y en otros cuantos cuentos para instruir moralmente a adolescentes descarriados, algunos lo tenemos bastante claro. Casi toda la trama se basa en la búsqueda de unos documentos que podrían demostrar al mundo que estos cuentos no son crónicas históricas, sino eso, pura literatura. Estos documentos, junto con la teoría de que María Magdalena fue esposa de Jesús y tuvo descendencia, mezclando todo con los Merovingios, los Templarios, y una antigua Sociedad Secreta de la que hubieran formado parte Víctor Hugo, Isaac Newton y hasta Leonardo da Vinci (¡oh! ¡de ahí el título!), forman parte de la trama de libro. Claro, si eso sale a la luz, la iglesia perdería credibilidad, poder y al final ¡flus! desaparecería.

No podemos perder de vista que estamos ante una obra de literatura hecha para vender y no ante una tesis doctoral, aparte de que sería tremendamente aburrida. ¡Qué decepción! Con el cosquilleo que a uno le acaba entrando por ver a la iglesia derrumbándose..., si hasta uno disfruta creyéndose que el Grial, tal como lo cuenta el libro, existe, y algún día saldrá a la luz... Pero no se me preocupen, hermanos ateos, la iglesia ya se derrumbará solita sin la ayuda de Dan Browns ni Griales. En cualquier caso hay que leer el libro con el mismo escepticismo con que uno puede leer la biblia o escuchar un discurso de Aznar, cada uno miente según su propio interés. Y como siempre, al final lo interesante está en saber qué parte es verdad, qué parte es rumorología y qué parte de tod es pura invención del señor Dan Brown. Para terminar les pongo una imagen del cuadro de da Vinci que lo explica todo ;):



La película

No sé si es un problema o una ventaja leer el libro sabiendo la cara que van a tener los protagonistas en la película que van a sacar el próximo 19 de mayo, lo que está claro es que el libro está escrito para ser directamente trasladado al cine. Excepto en la abadía de Westminster, todas las demás localizaciones de la película son las reales, incluso dejaron rodar dentro del Louvre. En la página oficial se puede ver el trailer que aunque dice "No importa lo que hayas leído, no importa en qué creas", yo espero que no le cambien mucho el argumento.