Txapulines al limón

viernes, agosto 12, 2005

Million Dollar Baby


Clint Eastwood es un realizador de corte absolutamente clásico, casi que académico. Sus películas no tienen ninguna originalidad argumental o estética, pero su factura es exquisita: una historia con garra, un guión sólido, personajes profundos y complejos destilados por maravillosas interpretaciones, música preciosa, bellísima fotografía...

Todo eso hace que un argumento que en principio no me interesa en absoluto y que se me aparece como la versión femenina de Rocky, se convierta en una estupenda película.

Olvidando el boxeo, es la historia de dos personajes que se encuentran y se juntan porque se necesitan: ella cree que necesita un entrenador, pero quiere un padre, él no quiere entrenar a una mujer, pero como encuentra a una hija, pues ándale. Y de ahí, al drama. Pero explicado, como he dicho antes, de la forma más bella. Y si quieren saber más, les paso a nuestra mejor agente, que ya lo dice todo, y no hay más que añadir.