Txapulines al limón

sábado, julio 09, 2005

La soledad de la residencia

El jueves hizo un mes que llegué a Budapest y ayer se fueron los últimos estudiantes de intercambio de erasmus que quedaban por aquí. Por suerte, Roel, un compañero de Girona, ha venido también a pasar unos meses y mi vida social no se ha reducido a la nada que podría haber sido. En cualquier caso empieza una nueva etapa, donde lo más importante va a ser trabajar, investigar y aprender, que ya ha habido mucha fiesta.

Un recuerdo agradecido y emocionado a Miguel, el portugués, un gran compañero de habitación, a Ferran, a Chechu, a Víctor, a Iván, a Javi, a Jabel y en especial a la bellísima Elena y su Paris particular: Alessandro. Todos éstos en Karman. También, además, a Noe, a David, a Jorge, a Amaya, a Fran y a la encantadora Teresa.

Aunque llegué cuando ya sólo pensabais en la partida, espero haber ayudado un poco a que vuestro recuerdo de este año en Budapest sea genial. No os olvidaré.