Txapulines al limón

jueves, julio 28, 2005

Batman begins


Batman begins es exactamente lo que su título sugiere: un nuevo comienzo. Olvidemos todo lo demás; nunca hubo una serie de televisión cutre y kitsch, Tim Burton nunca metió mano al personaje, las payasadas de Schumacher nunca se produjeron. Volvemos atrás, al principio, y empezamos todo de nuevo bajo una nueva perspectiva, una nueva visión del personaje (*). La idea es contarnos (de nuevo) el origen del superhéroe partiendo de su vertiente y su base humana. No es que Bruce Wayne sea el alter ego de Batman, sino al revés, y el personaje es siempre Bruce Wayne, aunque se esconda bajo un disfraz de alta tecnología. En este sentido la película trata de explicar todos y cada uno de los elementos fantásticos y psicológicos del personaje desde un punto de vista humano. Si el traje no deja atravesar las balas y el coche es ultrasónico es porque su empresa investiga y fabrica cosas para el ejército que luego se quedan en el cajón del olvido (!?). Si Batman es oscuro y va vestido de murciélago es por sus traumas infantiles (esto es taaan original... puff, yo diría que Freud es el padre del cine americano actual), si Batman vuela es porque la capa está hecha de tela de paracaidas..., hasta que se les va la olla y un generador de microondas sólo evapora el agua y no achicharra ni a una mosca que pase por allí, como si estuviéramos hechos de Tupperware, oiga.

Pero... ¿y todo esto no lo había hecho ya Tim Burton? Pues casi que sí, excepto que Burton impregna todo lo que hace de un ambiente de maqueta de personalísimo cuento gótico que transporta a otros mundos de fantasía distintos del Mundo Real. Ahí Batman encaja perfectamente y se mueve a sus anchas (y donde aún encajan mucho mejor los malos, los inolvidables Joker, Catwoman y Pingüino). Christopher Nolan, en vez de transportarnos a un mundo gótico donde todo es posible, pretende que creamos que un ricachón se disfraza de murciélago por las noches para combatir el mal. Como intento, no está nada mal, y la factura de la peli es impecable, todos los actores están estupendos (desde Christian Bale, que desde que le vi en The machinist estoy a sus pies, hasta Rutger Hauer, pasando por Morgan Freeman, Gary Oldman y el soberbio Michael Caine), la (ejem) actriz (Katie Holmes) no lo está, pero medio cumple, y echo de menos un maloso (Cillian Murphy, el espantapájaros) de más consistencia.

En definitiva, que aunque me quedo con los dos Batmans de Burton, estas revisiones (ésta y las mil que vendrán, seguro, no puede haber un final más claro como la última imagen de este Batman begins and will continue until it makes no money) me interesan y me gustan. Ahora a ver qué pasa con Supermán.

(*) Me vais a perdonar los comiqueros, ya sé que la visión de Christopher Nolan no es nueva, sino basada en las series de cómics más oscuras del personaje Batman: Year One, pero me permito la licencia de hablar desde el punto de vista cinematográfico.

Como complemento, enlazo a la opinión de Uruloki y de PJorge.