Txapulines al limón

viernes, junio 03, 2005

Episodio V: El imperio contraataca


En la primera escena de la película, cuando una especie de Yeti le da un zarpazo a Luke, mi mujer me comentó: "Ésta es la escena que hicieron para justificar las cicatrices de Mark Hamill después del accidente." En ese momento me di cuenta que yo nunca había visto la película. Yo estaba seguro que de pequeñito había visto la trilogía completa, La guerra de las galaxias varias veces, seguro, y tanto El imperio contraataca como El retorno del jedi, por lo menos una vez. Ya sé que yo tenía cinco años cuando se estrenó, pero de algo me acordaría, tendría grabadas a fuego en la memoria según qué imágenes (como realmente sí las tengo de El retorno del jedi) y no, no era así.

Ciertamente es la mejor de todas, sin duda. Argumentalmente (y esto es gracias a Lawrence Kasdan) no sólo encaja perfectamente con la primera como continuación, sino que nos da detalles y nos profundiza en los personajes de una forma que, además de contarnos una gran historia, eleva el significado de todo lo que sucede en la anterior. Vamos que si Star Wars, la película, y lo que llaman el universo Star Wars, son lo que son, es gracias a El imperio contraataca. También haber elegido a un buen director como Irvin Kershner, un académico ex-profesor de Lucas en la universidad y especializado en segundas partes (La venganza de un hombre llamado Caballo, Nunca digas nunca jamás y Robocop 2 son de él), pues ayudó a tener una buena peli.

Sólo a modo de ejemplo, dos escenas que le dan la vuelta a la trotilla. Una, la aparición de Yoda, que se presenta como un teleñeco más (realmente parece un gremlin travieso), y eso no encaja mucho con el concepto de yoda que sería después (el resto de la V y la VI), y antes (las tres precuelas), per que más tarde resulta ser uno de los mejores personajes de la serie. Y dos, nada más que una frase: "Yo soy tu padre".