Txapulines al limón

miércoles, junio 01, 2005

Episodio III: La venganza de los sith


Realmente la peli cumple, y con bastante buena nota. Es espectacular e impresionante, toda la producción es genial, desde Grievous y su tos, hasta la lagartija que monta Obi-Wan y sus gorgoritos. Los escenarios son bárbaros, con la fantástica culminación en el planeta de la lava. Como la historia está ahí, y no puede ser de otra forma, porque todos sabemos cómo ha de terminar, el mérito está en cómo se nos muestra, y que sea de la forma más espectacular. Ahí la película está conseguida. Incluso a nivel de diseño se busca enlazar con el Episodio IV y hace gracia ver como las naves tienden a las X-wing o a las de la fuerza imperial.

Pero sigue fallando en lo mismo. Anakin como personaje no se aguanta por ningún lado, y no puede ser que alguien tan idiota se acabe convirtiendo en el gran Darth Vader del Episodio V. Se va al lado oscuro por ambicioso, vale, pero es que también es tonto perdido, y así nadie se cree que haya acabado la carrera de jedi si no es porque ha comprado el título, y se supone que era pobre... Y hasta Padme queda relegada al papel de ama-de-casa-embarazada-y-triste-porque-su-esposo-se-vuelve-malo, imposible creer que antes fue reina y senadora.

Y aún sigue habiendo un punto a favor, que es esta rareza de ver una peli de este calibre, que viene de quien viene y de donde viene, que es realmente oscura y que acaba mal, mal, como tiene que acabar. No decepciona y sí que, dentro de lo que cabe, es de lo mejor de la saga.