Txapulines al limón

sábado, diciembre 11, 2004

Sitges 2004



El domingo y lunes pasado estuve en el festival de cine fantástico de Sitges (que hace unos años que ya no se llama así, sino Festival Internacional de Cinema de Catalunya, que por querer hacerlo más serio, estropearon el nombre), y aproveché para ver un par de pelis. Como las pelis las comentaré aparte en sendos posts. Aquí resumiré un poco lo que ocurre fuera de la sala.

Este año he encontrado el ambiente del festival algo más descafeinado. Quizá es el cambio de fechas, y por el frío el ambiente ya no está en las calles y el paseo al lado de la playa sino en dos o tres lugares cerrados, donde ya no caben tantos puestos frikis de venta de figuritas, guiones, libros o camisetas. Fuimos justo el día de la conferencia Star Wars (que no visitamos porque valía una pasta: todo olía a sangrado económico de los fans más incondicionales, si hasta oí que por un autógrafo del actor que interpretó al original Darth Vader, pedían 20 euros) y había una exposición gratuita (¡milagro!) de figuritas y posters la mar de curiosa.

Pero lo mejor es darse una vuelta por el hall del hotel Meliá, donde un enjambre de fotógrafos esperaban a que llegara Nacho Vidal a mostrar un nuevo gadget: el sapolla. Por ahí también andaban Guillermo del Toro, Aitana Sánchez-Gijón, Juanjo Puigcorbé, Darth Vader y un par de secuaces, e incluso Carlos Pumares.

Hoy terminaba el festival, pero ya el jueves por la noche dijeron los ganadores, de los cuales apruebo y aplaudo los de mejor actor y fotografía (para The Machinist, con Christian Bale) y si no había nada mejor que Steamboy para la mejor película de animación, estábamos muy mal.

Total, dos días cortos, pero intensos, a ver si para el año que viene conseguimos estar más tiempo y ver más pelis.