Txapulines al limón

miércoles, diciembre 01, 2004

Los Increíbles


Sería exagerado decir que Pixar se supera peli tras peli porque desde la primera se puede decir que tiene un nivel insuperable. Las dos Toy Story son obras maestras, Bichos, siendo algo más clásica e infantil en cuanto a historia, es genial, pero tuvo la mala pata de competir con Antz de Dreamworks, que la superaba en originalidad, personajes y técnica. Luego llegó Monstruos S.A., para mí la más original y divertida, al mismo nivel que las Toy Story. Con Buscando a Nemo volvieron a una historia más disneyana (un pececito huérfano de madre en busca de su padre, si no es Disney, es un plagio). A priori, apostar por una historia de humanos en su sexta película (aunque sean superhéroes), es un cambio que no promete, primero porque a nivel técnico todavía no se ha llegado muy alto en el renderizado de piel y cabellos, y segundo porque la baza de Pixar, el factor originalidad, también a priori, se venía abajo. ¿Cuál era el problema? Que o se hacía una peli más de superhéroes o se hacía una parodia más de súperhéroes. ¿La solución? No hacer ni una cosa ni la otra. La receta ha sido coger todos los súperhéroes, picar un poco de las características de cada uno, y formar una familia típica americana (si se descuidan un poco les llaman Los Simpson), pero con superpoderes. Todo se aliña un poco con algo de salsa crepuscular, inventando que los superhéroes deben de estar retirados des de hace quince años, dedicándose únicamente a vivir la vida de su alter ego humano. La aparición de un peculiar villano, hará que sus vidas vuelvan a la normalidad. Y les ha salido una auténtica y fabulosa maravilla.

PD: Como buen cinéfilo procuro ir a ver las películas en versión original, cuando tengo la oportunidad, pero donde vivo, estas oportunidades se dan rara vez. El caso es que la fui a ver en catalán, y me sorprendió ver algo que no había visto hasta ahora: los fotogramas donde aparecen letras (noticias de periódicos, carteles, notas, etc.) están renderizados desde origen en catalán, algo digno de alabar.