Txapulines al limón

martes, noviembre 02, 2004

Un Long Dimanche de Fiançailles




Tuve la fortuna de llegar a París el mismísimo día que estrenaban en Francia la nueva producción de Jean-Pierre Jeunet después de la aclamada (y para mí absoluta obra maestra) Amelie. Jeunet vuelve a contar con la guapísima Audrey Tatou como protagonista, lo que a priori hace pensar que vamos a ver Amelie 2 , pero como eso sería un error inmenso, se produce en mis entrañas la contradicción de esperar algo totalmente diferente, pero a la vez desear que sea una película tan grande como la predecesora. No va a ser ni una cosa, ni la otra, ni tampoco todo lo contrario...

París está forrada con el bellísimo póster de la peli, que muestra a la Tatou vuelta de espaldas y con la cara ligeramente girada a la derecha y hacia el suelo, con un vestido muy clásico de mangas semitransparentes, y una costa amarillenta de fondo. La peli está en todos los cines y busca ser un gran éxito. Las ganas de aprovechar la ocasión son muy grandes, pero me lo he de tomar como un experimento, ya que dudo que las tres semanas que llevo estudiando francés sirvan para entender algún diálogo de la peli...

Y lo hice. Y me encontré con muchas cosas que sí me esperaba, y otras pocas que no. No esperaba que fuera una peli ambientada en la primera guerra mundial, pero en realidad no es bélica, sino más bien romántica, y eso sí lo esperaba, aunque el género en el que puede inscribirse es el de drama épico, con toques de romanticismo y de misterio. ¿De qué va? Bueno, pues es la historia de una enamorada en busca de su prometido, un soldado que ha desaparecido en la guerra. Iremos conociendo la cruda historia del muchacho en la batalla a medida que Mathilde (la Tatou) avance en sus investigaciones. Mientras tanto, una espía (¿será un guiño a Mata Hari?) irá matando a varios personajes. El discontínuo montaje y la ocre fotografía son muy propios del director, así como los toques de humor negro que tiñen la historia. Además de Audrey Tatou, aparecen varios de los intérpretes que aparecen en Amelie, incluyendo el inigualable Dominique Pinon. Además, también aparece por sorpresa Jodie Foster en un papel que dista de ser un cameo. En definitiva, creo que vi una gran película, pero no puedo acabar de asegurarlo debido a mis limitaciones idiomáticas que hicieron que me perdiera completamente en la intrincada trama. Espero que no tarden en estrenarla por aquí, la repaso y la volvemos a comentar.

PD1 (Actualización 2/NOV/2004 12h27): Audrey Tatou tiene un problema grave en su carrera como actriz: se llama Amelie. El personaje la hizo estrella, pero va a ser muy difícil olvidarse de la imaginativa joven al ver a la Tatou en cualquier otra peli, y en Un Long Dimanche... no es una excepción. La Tatou necesita un cambio radical de personaje, en profundidad y en estética, o se va a hundir.

PD2 (Actualización 2/NOV/2004 12h33): La música, esta vez, es del genial Angelo Badalamenti. Sabia elección.