Txapulines al limón

sábado, noviembre 20, 2004

Donostia

Ha sido un viaje relámpago en coche, casi mil quinientos quilómetros en dos días. He ido con mi jefe, casi no nos ha dado tiempo de visitar nada, pero ha valido la pena. Ya estuve en el 96, 97 y 99, y he podido corroborar que no es únicamente una ciudad bella, es mucho más: tiene encanto, magia..., si no fuera por que es algo que no me puede pasar por la cabeza, pensaría ¡que estoy enamorado de un lugar!



Volveré.