Txapulines al limón

lunes, agosto 02, 2004

Una peli y media

EL PADRINO 1 1/2

Ayer por la tarde empezaron a dar en Tele 5 Mafia: estafa como puedas, y recordé que tenía grabada desde hacía algunas semanas El Padrino II. Preferí ver la original antes que la payasada y me la puse. Total que a media película se me fundió el vídeo y empiezo a pensar que la lista de las diez películas que "Quiero ver..." están malditas...

YO, ROBOT

Vaya por delante que no he leído las obras de Asimov sobre el tema, lo cual pienso que en este caso debe de ser una ventaja para disfrutar la peli, al no tener que estar pendiente de la comparación. La película de Alex Proyas me gustó, es más, sorprendentemente me gustó mucho. Proyas, director de El cuervo y de la magistral y sorprendente Dark City, ya ha demostrado que es un director interesante y que tiene cosas que contar, pero le faltaba el paso de la superproducción que ha resuelto con brillante maestría en Yo, Robot.

En el futurista Chicago del año 2035, una compañía llamada USR lidera el mercado de los robots vendidos como esclavos al servicio de los humanos y está a punto de sacar la versión 5 de sus modelos NS. A partir del aparente suicidio del creador de los robots, el policía Del Spooner (Will Smith) empezará una investigación con la sospecha de que uno de los robots es el asesino, contradiciendo gravemente las leyes fundamentales de la robótica (esta segunda versión de las leyes no tiene desperdicio).

La película, por supuesto, tiene mucha acción, pero no es lo único que ofrece: al encuadrarse en el género de ciencia ficción y basándose en el relato clásico del género en el que se basa (lejanamente, he leído por ahí), sigue todas las constantes. Una de ellas es el planteamiento clásico del conflicto máquina-humano donde la pregunta fundamental es ¿puede una inteligencia artificial llegar a se autoconsciente? y su derivada ¿en ese caso, puede saltarse reglas impuestas y, en particular revelarse contra su creador? Claro que ni las películas ni los relatos de ciencia ficción pretenden contestar a estas (y muchas otras) preguntas, lo que hacen es imaginar que la respuesta es y adelante con la acción. El diseño de producción bebe de muchas fuentes (las de siempre, vamos, desde Metrópolis hasta Blade Runner) pero la más reciente es Minority Report, donde el gran trabajo de "futurización del presente" (que no imaginación de un futuro a secas) de los asesores de Spielberg está muy bien aprovechado en Yo, Robot, especialmente la idea de los coches sin conductor. Por otro lado, esta película es un gran anuncio publicitario; no sé cuánto habrán pagado Audi, Converse, la mismísima USRobotics (sí, sí, la de los módems resulta que en el 2035 poseerá el edificio más alto de Chicago), y demás para aparecer en la peli, pero yo creo que ya podrían hacernos un descuentito en la entrada del cine, que además de cornudos, apaleados (aunque disfrutemos con la peli, que eso es aparte).