Txapulines al limón

miércoles, junio 23, 2004

Naciona... qué?

De nuevo Níniel me ha dado excusa perfecta para escribir una entrada del diario sobre los nacionalismos en general y el nacionalismo catalán en particular. La pobre ha quedado un poco decepcionada porque pretendía crear polémica y sólo cuatro hemos respondido a su llamada ;). Como le prometí, aquí está la respuesta a su "redacción".

Su post parte de una situación según ella algo injusta, y es que su hermana se quiere presentar a unas oposiciones de maestra de primaria para las que en algunas autonomías hay que pasar un examen de la lengua propia de la autonomía y para otras no. Ella dice que la injusticia no es que haya que saber el idioma de la región para "enseñar a los nenes y las nenas", sino el agravio comparativo de las oportunidades que tiene, por ejemplo, alguien de Ciudad Real para presentarse en Catalunya, con respecto a alguien de Catalunya que quiera presentarse en Ciudad Real. En realidad, y ahí va mi opinión sobre este tema en concreto, esta generalización no es exacta, ya que la discriminación es de alguien que sabe un idioma necesario para el puesto con respecto a alguien que no lo conoce, y un examen de oposición es exacta(y quizá desgraciada)mente eso, una discriminación de los menos aptos para favorecer a quien más aptitudes tenga para un puesto determinado. No me extrañaría (y lo digo, no sólo en serio sino también a favor de ello) que pronto exigieran también conocimientos de árabe, suahili y/o chino, para entender las culturas de muchos de los niños que hoy andan por las clases, pero esa es otra cuestión. Respecto a la discriminación cruzada a la que alude Níniel, no estoy tan seguro que sea así. Deduzco que en la práctica uno se presenta al máximo posible de exámenes en el máximo de autonomías posibles para "maximizar" sus posibilidades de triunfo (estadísticamente esto es absolutamente falso, además de un desperdicio de recursos, pero somos ciertamente un país de ineficientes). Siendo así, quienes sepan catalán se quedarán en Catalunya, aumentando las posibilidades de obtener un puesto para el resto en el resto del Estado. Este razonamiento vale igual para las otras autonomías con lengua propia.

Níniel pasa de ahí a algo más general, a poner verdes directamente a los nacionalismos "cada vez más extendidos, cada vez más extremistas". Si en estos nacionalismos ella incluyera el nacionalismo español, el francés, el alemán, ..., además del catalán y el vasco, no sólo lo entendería sino que además estaría completamente de acuerdo. Cualquier nacionalismo, casi que por definición, busca diferencias en vez de unir, incluído el nacionalismo español, en una posición más fuerte, con más bravuconería, incluso (si se me permite, sólo por usar repelentemente un tópico) chulería, ¿y por qué? pues porque hay un Estado detrás que respalda y justifica este nacionalismo más "lógico" y con más "razón de ser". Pues eso sí que es discriminación.

Y estoy completamente de acuerdo en que la identificación de un nacionalismo con una lengua no es más que una excusa que usan los "nacionalismos sin Estado" para delimitar su territorio y atrincherarse contra el resto. Las lenguas son otra cosa, no pueden ni deben rebajarse a ser simples excusas. los nacionalismos y las fronteras deberían desaparecer todos sin excepción, pero ninguna lengua debe morir. Las lenguas deben conservarse con todas y cada una de sus palabras, reglas y excepciones, sobre todo las excepciones. Y ninguna persona del mundo debería conformarse con aprender una ni dos lenguas, sino cuatro o cinco, y cuanto más diferentes sean mejor. Y lo dice alguien que sólo sabe tres y que ahora, a mis 29 años, me empiezo a plantear a estudiar francés... ¿para qué? Pues por la sencilla razón de que tengo en casa el "Cyrano de Bergerac" y el "Le Petit Prince" tal como fueron concebidos en su lengua original, y me los quiero leer ;).

De momento lo dejo aquí. Quedan muchas cosas que decir, pero quedan días y un largo fin de semana... Me voy a quemar la hoguera...