Txapulines al limón

lunes, junio 07, 2004

Las películas de la semana

(ten cuidado con los Spoilers)

El verano de Kikujiro

Esta peli la vi la semana pasada, pero hay dos razones por las que la comento en ésta. La primera para hacer bulto, y así junto las pelis vistas en dos semanas en una ;). La segunda para poder tener una visión algo más amplia sabiendo que sería la primera que vería de un ciclo de pelis de Takeshi Kitano que están dando en el Truffaut de Girona. Hoy, por cierto, iré a ver la tercera: Dolls.

El verano de Kikujiro es una road movie contada desde el punto de vista de un niño huérfano de padre que quiere viajar para conocer a su madre y lo hace acompañado de un amigo de su abuela, un personaje un tanto especial, el tal Kikujiro. Como en toda road movie, lo importante no es el destino, sino el viaje. La razón del viaje (el encuentro con la madre) no es más que una excusa para contarnos de forma episódica las aventuras que viven el niño Masao, Kikujiro, y toda la serie de entrañables personajes que se cruzan por su camino. Personajes que sin duda son lo más característico de la película, son sus reacciones y decisiones absurdas que dan pie a cómicas e infantiles situaciones (que dada la premisa argumental sobre 'punto de vista' no ha de extrañar) que son el alma de la película. Quizá para los que estamos acostumbrados a un cine más occidental, la película se alarga en demasía, sobre todo teniendo en cuenta que el 'desencuentro' con la madre (en un Spielberg cualquiera esto sería un clímax) se produce cuando aún falta más de media hora para concluir las dos horas largas de metraje. Por cierto, uno sale del cine cantando la maravillosa melodía de la banda sonora de la peli.

Brother

A primera vista Brother no tiene nada que ver con El verano de Kikujiro, excepto el actor principal 'Beat' (que no es más que el mismo director Kitano con otro nombre), en lo que en una es una infantil road movie en la otra es una violenta historia de mafiosos. Habría otros dos puntos en común, el peso fundamental de ambas historias son los personajes, por un lado, y por el otro, algo mucho más sutil, es el tipo de humor que ambas destilan. Parece mentira pero el casi burdo humor negro de Brother tiene muchos puntos en común con el humor infantil de El verano de Kikujiro. Pero no confundamos, Brother no es una peli de humor, es una peli de mafiosos, bastante violenta, por lo tanto. Narra la historia de Aniki ('Beat' Takeshi), un miembro de la mafia japonesa (yakuza) que tiene que huir de Japón y se instala en Los Angeles, y por obra y gracia de su personalidad, acaba montando casi sin pretenderlo una súperestructura mafiosa en LA, enfrentándose a latinos, otros japoneses y finalmente a los grandes clásicos italianos, los auténticos mafiosos a los que nunca podrá vencer, en un maravilloso guiño a los clásicos del género (léase El Padrino & co.).

El club de las primeras esposas

Domingo tarde, peli en la tele, intentando luchar contra el sueño de la siesta... la verdad esta historia de la venganza de tres mujeres contra sus exmaridos, que las han abandonado por mujeres más jóvenes, no me interesó prácticamente nada. Quizá en algún momento tenía su gracia el personaje de Goldie Hawn por la autoreferencia de interpretar el papel de una actriz a la que sólo dan ya papeles de "madre de la protagonista". Total, lo mejor es que para no quedarme dormido en el sofá me dediqué a lavar ropa, poner comida a los periquitos, regar las plantas..., y mi pisito está irreconocible.

Charada

Tenía esta peli en la estantería de "DVD coleccionables de periódicos por ver" y ya le tocaba el turno en una noche de domingo en que después de la decepción de la tarde preferí no ver ni qué había en la tele.

Charada resultó ser exactamente lo que me esperaba. Diferente hubiera sido hace más de un año, ya que antes de que estrenaran La verdad sobre Charlie (que no he visto) yo, ingenuo de mí, creía que Charada era una historia de amor a lo Pretty Woman o Sabrina. Una vez asimilado que Charada es un 'whodunit', no hay sorpresas, incluso hasta los cambios de nombre del personaje de Cary Grant (un personaje plano que no tiene más carisma que ser un gran interrogante con patas hasta el final), llegan a aburrir. La historia de amor es tan dulce y ella (Audrey Hepburn) tan lanzada que, vamos, no me la trago. La parte de misterio de la historia está bien, y lo mejor para mí, sin duda, es Walter Matthau y su personaje.