Txapulines al limón

jueves, junio 10, 2004

De cómo funciona el mundo

El sabio mísero

Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro (entre sí decía)
más pobre y triste que yo?
y cuando el rostro volvió,
halló la respuenta, viendo
que iba otro sabio cogiendo
las hojas que él arrojó.

Calderón de la Barca